domingo, 9 de septiembre de 2012

Capítulo 5 – Lágrimas sin destino.


Ya han pasado semanas desde el incidente en Jaya, durante todo este tiempo vivimos dos aventuras increíbles. Visitamos la isla del cielo, donde nos embarcamos en la tierra de los sueños y nos enfrentamos a un dios con el que tuvimos múltiples enfrentamientos y para concluir cuando bajemos caímos sobre una flota de los marine, en resumen en este barco, junto a todas estas personas la tranquilidad es algo que no lo puedes encontrar, aún así es muy divertido poder viajar con ellos.

Con respecto a Haruko, su adaptación al barco no fue inmediata pero poco a poco a intentado esforzarse por llegar a poder confiar en nosotros, no obstante parece que está dando un empeño positivo. Cuento esto a raíz de mis pensamientos absurdos al mismo tiempo que diviso el oleaje marino junto a las olas azotándose unas con otras, lo que ocasionaba que me relajara y que mi mente fuera a llenarse de buenos recuerdos sin tener en cuenta eso.

El cielo estaba despejado,pocas esponjosas y blancas nubes flotaban aunque si que había alguna que otra dispersa y los cálidos rayos del sol iluminaban toda la cubierta del barco. Me encontraba en la parte trasera del going merry ,un lugar muy tranquilo ya que la mayoría de los acontecimientos ocurrían en la cubierta principal. Daba gusto estar allí era el perfecto lugar para poder reflexionar.
¡Eh,Akari!
Una voz retumbó en mis oídos y a la vez rompió el aura de paz que había formado. Me giré, tenía la mirada nostálgica. La voz provenía de una chica, era Haruko que estaba sonriente así que le contesté mirándola.
 Pero si eres tú.¿Cómo que no estás en la cubierta con los demás?-Le pregunté entre un bostezo,la última noche no había dormido demasiado bien
 Nada, simplemente quería ver que estabas haciendo, además quería hablar contigo.
¿Hablar conmigo,qué es lo que quería? En cuanto oí aquella mi corazón comenzó a palpitar rápidamente y mis manos comenzaron a temblar. Estaba nerviosa, siempre tuve muchos prejuicios y me temía que fuera a preguntarme algo sobre mi pasado, el cual no quería conversar con nadie sobre el.
– ¿¡E-eh!? ¿Hablar conmigo,sobre que? -Dije tartamudeando
– Boba eres,¿Por qué te pones tan nerviosa?-Decía colocando las manos sobre la barandilla–Solo quería preguntarte una cosa.¿Cómo acabaste con estos piratas?
Falsa alarma,un suspiro de alivio salió dentro de mi interior mientras una pequeña gota de sudor recorría mi frente. Haruko me miró extrañada, como si se fuera dado cuenta de algo. Era una por una momento propio proveniente de niña y por miedo nunca se la conté a nadie así que la guardaba tras las apariencias. Entonces la miré.
– ¿Quieres saberlo? Es una historia bastante curiosa – Le dije orientando mi mirada hacia el mar.

Centrémonos hace un mes #

Todo comenzó en la isla que se encuentra a la entrada de Grand Line y el lugar de inicio para muchas bandas piratas cuyo objetivo es encontrar el one piece. La isla también es conocida como “la ciudad del comienzo y del fin” ya que es el lugar donde nació y murió el mismísimo rey de los piratas,Gold Roger. También cabe destacar que la isla está prácticamente formada por edificios.

Pues allí encontramos a una chica huyendo.ella era y es de cabello castaño y ondulado que le llegaba poco más de los hombros,sin faltas algunos pelos sueltos cubriéndole la frente pero más largos en la zona izquierda. Era de tez blanca aunque no llegaba a ser pálida,con labios y nariz de no muy grande tamaño, sin faltar sus grandes ojos de tono marrón y un diminuto lunar en el ojo izquierdo. No vestía con ropas de grande prestigio ya que no poseía en sus pertenencias suficiente dinero,simplemente se abastecía con una camiseta de mangas cortas roja y una falda corta de color marrón adjuntada con unos botines del mismo color.

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A ver,¿Estás tratándome de decir que esa chica eres tu,hasta que punto quieres llegar? – Comentó Haruko interrumpiendo la narración.
– ¡Quieres callar! Así no voy a poder contarte todo – Dije haciéndole gesto de silencio mientras le guiñaba,no mostré rasgo de enfado.
 –Vale,vale. – Bufó Haruko ya que la callé.
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Unas voces se escuchaban detrás de sus pasos parecía que la perseguían.
– ¡Ahí está la chica!
– ¡No permitamos que se vuelva a salir con la suya! – Le comunicaba el primer hombre al segundo.
A cada paso que daba la chica una lágrima caía de su cara recorriéndole parte de la mejilla y terminando su trayectoria en el suelo dejando la húmeda marca de la gota. Estaba huyendo de dos tipos Tras largos metros de distancia giró en uno de los callejones, sin embargo no conseguía despistarlos ni por asomo. Tras cruzarle tropezó y calló al suelo,estaba acabada, no tenía otra opción que ser capturaba no dejaba de mirarles con terror.

Estaba angustiada y al mismo tiempo llorando,estaba harta de todo aquello. Así que sin parar de llorar se llevó las manos a la cabeza dando un fuerte grito que rebotó entre las paredes originando un fuerte eco. De repente, en el suelo empezaron a brotar una seria de raíces que rodearon los pies y las manos de los hombres aquellos dejándolos completamente inmóviles.
– ¡Mira que eres estúpido! – Le gritaba uno de ellos al otro.
– ¿Qué quieres que haga? Nunca me comentaron que la chica fuese usuaria.
Tras levantar la cabeza,pudo observar que los dos hombres estaban discutiendo. Así que aprovechó la ocasión para poder huir con las pocas fuerzas que le quedaban hasta un lugar seguro más allá de aquel viejo callejón. Siguió su trayectoria corriendo,hasta un punto en el que no podía más y se dio un descanso en una gran plaza sentada en un escalón pensando en lo que le había ocurrido.

Cuando fue a levantarse escuchó un grito, parecido al de un chico joven que venía del cielo y finalmente fue estampado con el suelo, lo que producio un fuerte estruendo. Una gran columna de humo formó su caída frente al suelo y la llamada de atención de todos los que se encontraban en la plaza e incluso la de la chica que corría. En el mismo momento del golpe algo salió volando al lado de la chica,un sombrero de paja con una cinta roja anudada. Poco después el chico se levantó rápidamente.
– Ña~ ¿Cómo me habrá mandado el viejo del humo tan lejos? ¡Ah~!¿¡Dónde está mi sombrero!? – Dijo llevándose las manos a la cabeza.
El estado de ánimo del chico se volvió a exaltado de pronto, como si le importara aquel objeto y fuera verdaderamente importante para el. Ella suspiro sonriente,cogió el sombrero y se dirigió para acercárselo.
– ¿Esto es tuyo? En todo caso ten, se te calló antes. – Dijo sonriéndose tímidamente con el sombrero entre sus manos.
– ¡Wow~! ¿Dónde estaba? ¡Gracias por encontrármelo!

El chico se ánimo, su excitación era tan alta que le arrebató rápidamente de las manos el sombrero a la chica. Ella también se alegró, siempre le gustó poder ayudar a los demás en todo lo que pudiese y que pudiese haber alegrado a alguien también hacia que ella se alentara. 
– No tienes porque da.....¡Ah!
No terminó la frase cuando inmediatamente fue agarrada por detrás de las dos manos eran otras vez los hombres de antes, no podía moverlas así que probó a sostenerlos de las piernas como hizo anteriormente, lo que ocasiono la excitación del chaval ya que nunca había visto una habilidad como aquella. No obstante la fuerza de la chica fue reduciéndose hasta el punto de caer al suelo haciendo también que sus enredaderas desaparecieran.
– Ka-kairouseki... – Dijo en voz baja en el momento que caía al suelo.
– ¿Te crees que esta vez íbamos a venir preparados? - Dialogó uno de los dos hombres
– Esta vez si que vamos a llegar a capturarte. - Le contestó el otro hombre mientras zarandeaba la llave y finalmente la lanzaba a unos cuantos metros más lejos
Había sido apresada por unas esposas de kairouseki, una especie de mineral que tenía la capacidad de disminuir la fuerza de todos aquellos que son usuarios de fruta del diablo,nuevamente la chica miró al suelo aún estando en el y esparció unas lágrimas, pensó que esa era la definitiva y que no iba a conseguir escapar.
– ¡Detente! – La voz del joven resonó en la zona dándole un puñetazo a cada uno con cada una de sus manos cuando las estiraba,algo raro en una persona normal. Aún así aquel grito proporcionó un espectáculo en la zona. – ¡Llorona!¡Quédate ahí,voy a ser yo quien le de una paliza a estos dos! – Dijo lanzando el sombrero de paja sobre la cabeza de la joven, por lo que se podía ver se estaba preparando para empezar una batalla.
Ella asintió la cabeza, sus ojos seguían llorosos a causa de las lagrimas aunque se los hubiese secado ya varias veces. Estos brillaban al recibir la luz directa del sol, ella seguía con el sombrero en la cabeza, sin embargo le resultaba molesto ya que podía hacer nada por las esposas.


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La mini batalla concluyó saliendo victorioso el chico de cabellos negro azabache que se acercó a la chica para poder quitarle las esposas. La joven estaba aturdida, acabó levantándose con trabajo debido a la fatiga sacudiéndose sus respectivas ropas,estaba un poco herida pero esto no evito para que pudiera conversar con el chico.
 ¿Qu-quién eres?
 ¿Yo? Soy Monkey.D.Luffy.El hombre que se convertirá en el próximo rey de los piratas y oye.¡Llo-llorona! ¿¡Co-cómo puedes hacer hacer eso!? – Tras nombrarle por el apodo que el mismo le había puesto, el chaval e emocionó tal vez le llamaba la atención el poder que adquirió debido a su fruta.
– ¿Esto? – Dijo haciendo brotar unas raíces de su palma – Es de la fruta enredadera, sí soy usuaria de ella puedo hacer brotar raíces y las puedo moldear a mi antojo, además mi cuerpo también está formado por ellas lo que me convierte en la chica árbol. Pe-pero aún así soy muy débil todavía. No soy capaz de poder protegerme a mi misma. – Continuó diciendo agarrándose el codo una vez más deprimida hasta el punto de volver a llorar.
 Vamos llorona, que así no vamos a llegar a ningún lado.- Dijo con las manos echadas detrás de la cabeza con la cara desinteresada.
– ¡Qué no me llames más llorona, tengo un nombre! – Anunció levantando la cabeza hacia arriba y a la vez gritando – Por cierto mi nombre es Akari, Akari Kiyoshi y esto es tuyo. – Bajó la cabeza para poder quitarse el sombrero. – Gracias por todo, pero me tengo que marchar ya.
La chica le sabía mal irse,pero por otra parte le alegraba que alguien la hubiese ayudado lo que ocasionaría un buen recuerdo para ella. Luffy, parecía ser que no quería consentirlo por eso mismo hizo lo posible para que no se fuera, como cuando los niños insisten en que no los dejen solos.

– ¡Akari! – Un grito hizo que ella se parase y tragara fuertemente saliva – ¿A dónde piensas ir?
– ¿Te importa acaso? Iré a donde me lleve el viento. – Dijo bruscamente apretando sus puños por abajo mientras se mordía el labio inferior.
El chico era insistente, la joven no tenía carácter fuerte, precisamente por ese motivo quería influirle a que se fuera con el. Así que puso interés en la brújula magnética que tenía en su mano izquierda.

 ¿Vas a ir a Grandline? Yo creo que con esa brújula y tu sola vas a acabar muy mal allí.¿Quieres unirte a mi tripulación? Hay sitio para uno más y seguro que te llevarías bien con Zorro y Nami y seguro que te reirás mucho con Usopp y con Sanji, ¿De verdad que prefieres viajar sola?
Luffy era muy testarudo,lo que conseguía que la chica sintiese atracción por irse con ellos, sin embargo seguía negándolo a pesar de que ella misma sabía que sola no podía llegar a Grandline.

– ¿Y qué pasa con eso? No sé quienes son, no me interesa. A parte eres muy raro no sé que pasa a tu cuerpo, no eres normal.

El carácter infantil del chico podía con el, como notaba que por su propia voluntad no iba a conseguir que la chica reaccionara para que se largase con ellos. Entonces Luffy alargó su brazo y la enrolló en el para que no se pudiese mover. Poseía más fuerza que ella. Al sostenerla estiró el otro brazo a uno de los edificios y posteriormente lo encogió produciendo que los dos saliesen disparados hacia el, la chica no dejaba de dar gritos, nunca se esperó que fuera a realizar tal burrada. Una vez arriba el chico divisó una tras otra las calles sin moverse de ahí hasta que observó a cuatro personas que estaban caminando que saludó con la mano mientras los llamaba a cada uno por su nombre, sin duda deberían ser los chicos que comentó antes .

Hizo el mismo proceso que antes pero a la inversa haciendo que bajasen hacia abajo, tras llegar abajo la chica le dio una bofetada en todas sus narices.

– ¡Pero que te crees que haces, poco más y nos matamos! - Dijo dándole voces a Luffy agarrándole la camisa fuertemente al mismo tiempo que lo zarandeaba.
Todos comenzaron a mirarla extrañados, nunca la habían visto, se quedaron sin palabras mientras hacían comentarios sobre ella.
 – Oye,¿Quién es esta chica? – Comentó el peliverde
 –  ¿No lo ves Zoro? Ella es nuestra nueva nakama. – Contestó su capitán sonriente y confiado.
 – ¿Qu-qué soy qué? - Se introdujo la chica
– Sí, ¿Para que traes mas gente? - Dijo el nariz larga.
– ¡Oh! Que se quede con nosotros, es la perfecta morenaza que nos faltaba. - Continuó el hombre de rubio de las cejas rizadas haciendo un bailecillo extraño sobre ella.
– Bueno, tampoco nos vendría mal otra chica. Aunque si nos traicionas a la primera de cambio te quedas fuera.- Anunció la chica de cabellos anaranjados entra una aura siniestra, aún así luego se hecho unas risas – No te preocupes, seguro que nos llevaremos bien.
– No os tenéis que preocupar, he estado parte de la tarde con ella y os puedo garantizar que es buena gente. - Concluyó el capitán entre risas

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– Y fue algo así como ocurrió todo. - Dije mirando hacia Haruko, tras haber estado todo el rato mirando al mar.
– ¿Y qué paso después? - Contestó ella.
– ¿Qué pasó? - Me auto-pregunté – Pues les hablé sobre mi quien soy, cuales son mis objetivos y con algo de dinero que me dejó Zoro con la ayuda de Nami pude comprarme ropa, libros y alguna que otra cosa más. – Explique a Haruko mientras meditaba. Me encogí de hombros un poco nostálgica y di un suspiro calmada. Mis ojos comenzaron a brillar pero no llegaron a llorar, desde que empecé a estar con ellos mi personalidad había surgido un leve cambio, ya no era tan llorona ni asustadiza y lo más importante todos los días sonreía. Al pensarlo un rato volví a mirarla. – ¿Sabes? Luego me arrepentí de haber sido tan brusca con Luffy.
– Oye Akari. – Suspendió Haruko que la miraba asombrada. – ¿Quienes y por qué te perseguían esos hombres?
Mis ojos se pusieron blancos,no podía contestarle a aquella pregunta, era demasiado privada y no podía consentir que ninguno de ellos sufriera peligro, así que no tuve otra que optar por mentirle.
– ¿Ellos? ¡Nada! Unos simples bandidos a los que les robé dinero para poder comer y querían vengarse de ello. – Dije en entra una risa nerviosa mientras mi cara adquiría un color rojizo sonrojado.
Haruko cuando estaba riéndome no dejaba de mirarme sería, como si estuviese tomándole el pelo así que me rasqué la cabeza y paré. Un golpe de gracia interrumpió la tensa conversación, ni mas ni menos que la voz del cocinero anunciando la cena, habría comenzado a atardecer y la conversación se promulgo tal vez demasiado, aún así me alegró a causa de que me podía ir a la vez que disimulaba.
¿Oyes eso? Es la hora de cenar, ¡Vayamos! - Dije levantando el puño hacia arriba alegremente dirigiéndome hacia la cocina.



Capitulo 4

El capítulo 4  esta en construcción, tengo que hablar con mi compañera para poder terminar, aun así os traigo el cinco que es un flashback y no tiene nada que ver con el 4, disculpen las molestias.